San Antón es una de las fiestas más importantes en la ciudad de Jaén, quizás rivalice en importancia con Santa Catalina, la patrona de la ciudad, o La Virgen de la Capilla, la feria chica de verano. No obstante, ha sido declarada Fiesta de Interés Cultural de Andalucía y cada año más gente se acerca a disfrutar de sus tradiciones.

Con un marcado carácter rural, San Antón ha pasado de ser una fiesta de olivareros que quemaban los restos de la cosecha de aceituna para convertirse en la noche que todos los ciudadanos salen a la calle sin importar las inclemencias temporales del invierno. ¿Por qué? Aquí tienes seis razones por las que nadie puede resistirse a San Antón.

1. “Hasta San Antón, Pascuas son”

Y es que San Antón no es solo una fiesta, marca el fin de las navidades en la ciudad de Jaén. La costumbre dicta que todos los adornos navideños se han de sacar en el puente de la Inmaculada y se retiran el mismo día de San Antón. Lejos de querer empezar las fiestas pronto, en Jaén gustan de pasar más tiempo celebrándolas. Todavía estás a tiempo de visitar la ciudad y verla engalanada con sus luces en la Carrera o con sus gigantesco árbol en la plaza de la Diputación.

San Antón en Jaén
El palacio provincial de la Diputación de Jaén luce así de navideño hasta el día de San Antón.

2. La San Antón, una carrera entre cuestas

Una de las nuevas tradiciones que ya tiene solera, la carrera de San Antón. La primera vez que se disputó fue en 1984 con solo 130 corredores, los poquitos que se atrevieron a recorrer 10 km de calles empinadas. En la edición de 2017 corrieron más de 1 000 personas y si estás interesado en participar, date prisa, tienes que apuntarte con más de un mes de adelanto. Es una estampa muy típica en la ciudad ver gente corriendo calle arriba y abajo preparándose durante las navidades.

 

San Antón en Jaén
En el Km 6 de la San Antón los corredores bajan por la calle principal de la Carrera.

Si eres más de disfrutar el deporte de forma relajada, puedes unirte a la gran cantidad de giennenses que se agolpan a un lado y otro de las calles para aplaudir y animar a los valientes atletas. Para disfrutarlo como uno más no te olvides de verla en las calles del Puente, la Catedral y la avenida de Madrid donde la gente los alumbra con antorchas. Vale, confesamos, si quieres verlo en todos estos sitios tú también tendrás que correr un poquito, pero ¡es el espíritu de San Antón!

San Antón en Jaén
Los asistentes a la carrera alumbran el camino a los atletas en el último tramo de la San Antón en Jaén

3. Acércate a las lumbres de San Antón

Una vez acabada la carrera y entregados los premios, todo el mundo busca el calor de la lumbre, porque la noche de San Antón es especialmente fría. Para ello, todos los barrios hacen una gran hoguera con tablas, maderas y muebles que la gente quiere desechar. Encima de todo el material echan las ramas de olivo que han sobrado tras la poda que acompaña la cosecha y justo en medio colocan un madero con un muñeco colgando. ¿La identidad de este muñeco? Varía dependiendo del año, ¿quizás un mal político? ¿un personaje no querido por la ciudad? Ahh, tendrás que acercarte a la lumbre, hablar con los vecinos y preguntar, porque siempre se mantiene el misterio.

Lumbres San Antón en Jaén
Una lumbre con su muñeco durante San Antón en Jaén

Como cada barrio hace la suya, es muy típico hacer un tour por toda la ciudad para ver cuál ha quedado mejor. La mejor parte, sin duda, es cuando las lumbres van apagando su furia y solo quedan las ascuas. Te aseguramos que no habrá vecino que no te ofrezca un poquito de carne a la brasa. ¡Porque en Jaén se comparte el tocino con el vecino!

4. No te olvides de comer rosetas…

¿Rosetas? ¿Qué son las rosetas? Seguro que las conoces y las comes muy a menudo, pero con otro nombre. Rosetas es la forma por la que la gente de Jaén conoce a las palomitas y en San Antón no pueden faltar. Verás que todo el mundo lleva a la carrera y a las lumbres grandes bolsas hinchadas, repletas de este delicioso aperitivo que se comparte entre todos los asistentes.

San Antón en Jaén
Cesta de rosetas por San Antón en Jaén.

Cada uno las prepara en su casa, normalmente al estilo de antes: compras maíz y lo metes en la olla a presión con un poquito de aceite de la tierra. Después te las llevas contigo toda la tarde. Y si te acercas a un bar, ten por seguro que la cerveza te la acompañarán con una buena cesta de rosetas.

5. … ni de probar la bota de vino

Porque siempre habrá alguien que la lleve colgada del hombro y te diga que la bota es suya, pero es tradición repartirla entre todos los que disfrutan la lumbre, así que no tengas vergüenza en pedirle un trago.

Bota de vino San Antón de Jaén
La tradición de sacar la bota de vino a las lumbres es una de las más antiguas de la noche de San Antón en Jaén.

La bota de vino es una de las tradiciones más antiguas de la ciudad y uno de los gestos más bonitos de las fiesta. Cada casa tenía su propia bota de vino y la sacaba para disfrutar durante las lumbres con aquellos que no tenían y con los amigos para poder pasar las rosetas.

6. Atrévete a bailar y cantar los melenchones

¿Y qué hacen los de Jaén cuando ya no queda ni vino ni rosetas? Pues como hay que calentarse, se ponen a bailar alrededor de la lumbre y aprovechan para sacar sus creaciones más antiguas: los melenchones.

Melenchones San Antón en Jaén
Una pareja se prepara para bailar melenchones alrededor del fuego en la noche de San Antón en Jaén

Unos bailes folclóricos que tienen su origen en las repoblaciones de aragoneses de la zona: la gente hace un corro y toca las castañuelas mientras se mueven al ritmo de las guitarras y las voces. Las canciones son de lo más variadas, ¡algunas incluso picantonas! Recogen la lírica popular de la zona y hacen mucho hincapié en la vida en el campo de antes. No es difícil de aprender y pronto estarás cantando eso de “si me llevan, que me lleven, a la cárcel del amor, no me llevan por cobarde ni por mal trabajador”. ¡Olé!

En definitiva, San Antón es una noche en la que hace frío pero uno siempre se siente arropado por la gente y las lumbres. Si este año se te ha pasado o no puedes acercarte, acuérdate que Jaén tiene todavía mucho que ofrecerte, ¡tienes por delante el Carnaval!

Juan Antonio Chica SabariegoUncategorizedSan Antón es una de las fiestas más importantes en la ciudad de Jaén, quizás rivalice en importancia con Santa Catalina, la patrona de la ciudad, o La Virgen de la Capilla, la feria chica de verano. No obstante, ha sido declarada Fiesta de Interés Cultural de Andalucía y...Tu sitio de prácticas web en línea