No fue un selfie espontáneo, ni tampoco su éxito. Detrás del selfie más retuiteado de la historia, con más de 3 millones de retuits, superando así al famoso abrazo de Obama, está el grupo Publics, encargado de la campaña de publicidad de Samsung, con un único objetivo: batir el record de 770.000 retuits que logró el selfie de Obama en 2012, poco después de que se confirmará que había ganado las elecciones por segunda vez, y de paso, que los Oscar dieran la vuelta al mundo a través de la red. ¡Qué casualidad!

Oscars selfie

El trato consistió en mostrar smartphones de la línea Galaxy en el evento, incluido el Galaxy Note 3 que DeGeneres le dio a Bradley Cooper, quien tenía el brazo más largo, para tomar la famosa foto. Y así fue cómo la estrategia publicitaria de Samsung triunfó, al tiempo que Ellen DeGeneres protagonizaba uno de los momentos que pasarían a la historia de los premios Oscar mostrando el poder de las redes sociales.

Pero aún siendo así, el tuit lo tenía todo para ser un éxito, nunca antes se había hecho algo similar, y el selfie fue sin duda el gran vencedor de los Oscar. ¿Qué tenía de especial? Está claro, sus protagonistas, actores de renombre internacional como Ellen DeGeneres, Bradley Cooper, Jannifer Laurence, Lupita, Brad Pitt o Julia Roberts, entre otros. Esa noche, los actores más laureados de Hollywood entraron en la casa de millones de personas gracias a Twitter, tuiteros que tardaron segundos en darle al botón más premiado de la red social: el retuit.

Tuits-de-los-Oscars

 

Pero la noche iba de coincidencias, o casualidades, como prefiráis. Pues que Ellen DeGeneres, gancho de Samsung, fuese la elegida para subirlo a la red, tampoco se eligió al azar: la presentadora de la Gala cuenta con más de 25 millones de seguidores. Ella solo tenía que estar activa que sus seguidores harían el resto, y así fue, ¡no se lo pensaron dos veces! Y sin saberlo, se convirtieron en parte del fenomeno selfie que esa noche conquistaría el mundo.

En horas, el selfie de las estrellas del cine habían sido parodiado por los internautas, y a Meryl Streep, Angelina Jolie y compañía, se les había unido Ana Botella, Paquirrín o la mismísima Duquesa de Alba.

Los creadores de Los Simpson no se quedaron atrás y parodiaron el selfie generando miles de retuits.

Entonces el mundo enloqueció y Twitter se convirtió en el mayor álbum de fotos de la historia, todos querían hacerse un selfie al más puro estilo de Hollywood.

Los selfies, esas fotos tomadas con el smartphone, testigos de vacaciones, cortes de pelo o amor por la mascotas, que invaden las redes sociales, convertidos en un álbum personal al alcance de todos.

Fue la palabra más importante del año para el diccionario Oxford. Un vocablo cuya traducción más acertada al español es, según el propio diccionario, autorretrato postureo, y cuyo objetivo no es otro que gustar, conseguir el mayor número de likes.

Pero, aunque autorretratos han habido desde los albores de la humanidad, nos encontramos sin duda ante un sorprendente fenómeno social, más que una moda, es una fiebre. Se habla incluso del síndrome selfie: retrato del narcisismo. Así lo refleja un análisis publicado por The Best Computer Science Schools, quien afirma que el uso desmedido de las redes sociales refleja, en sus jóvenes usuarios, y no tan jóvenes, signos narcisistas.

Pero el narcisismo no es el único peligro al que podemos caer, ¿dónde está el límite? ¿Hasta dónde podemos llegar con tal de conseguir likes o retuits?

Porque no todo vale, y ¡aún estamos a tiempo de no enfermar!

Almudena García

Almudena GarcíaUncategorizedselfieNo fue un selfie espontáneo, ni tampoco su éxito. Detrás del selfie más retuiteado de la historia, con más de 3 millones de retuits, superando así al famoso abrazo de Obama, está el grupo Publics, encargado de la campaña de publicidad de Samsung, con un único objetivo: batir el...Tu sitio de prácticas web en línea